El joven salió de su casa la mañana del sábado para cumplir con su jornada laboral. Cuatro días después, su familia continúa esperando noticias sobre su paradero.
El joven trabajaba para una empresa distribuidora de agua en bidones y ese día debía cubrir una ruta que incluía Machala, Ponce Enríquez y Balao, según relató su padre, Jonhy Arboleda, a Metro Ecuador.
Los sábados, Pedro solía regresar a casa alrededor de las 17:00 y mantener comunicación con su familia. Sin embargo, aquella tarde dejó de responder. Su última conexión en el teléfono habría sido cerca de las 14:30.
Al notar que no regresaba, su padre acudió hasta la bodega donde trabajaba. Allí encontró la bicicleta de su hijo, pero no a Pedro.
Horas después, uno de los compañeros que habría estado con Pedro durante la jornada llamó a la familia.
Según el relato que entregó al padre, ambos habrían sido interceptados por hombres que se movilizaban en motocicleta mientras se encontraban en la zona de Balao.
Los sujetos presuntamente les quitaron los teléfonos y exigieron las claves de los dispositivos. En medio de ese episodio, Pedro habría sido obligado a subir a una motocicleta y llevado con rumbo desconocido.
“Me dice: ‘Tengo una noticia mala que darle, se tiene que hacer fuerte’”, recordó su padre sobre aquella llamada.
Desde entonces, la familia no ha vuelto a tener contacto con el joven.
Después de que familiares difundieran la desaparición en redes sociales, comenzaron a recibir llamadas de desconocidos que afirmaban tener a Pedro.
En una de ellas les solicitaron USD 500 a cambio de supuestamente devolverlo. La familia realizó un depósito, pero posteriormente empezó a sospechar que se trataba de personas que intentaban aprovecharse de la desesperación.
El padre aseguró además que recibieron nuevas llamadas y amenazas mientras continuaban buscando información.
La familia presentó la denuncia y, según explicó, el caso fue derivado para continuar las investigaciones en la zona de Naranjal.
“Tenemos tu comida que te gusta, tenemos tu cuarto arreglado”
Pedro tiene 19 años. Su padre lo describe como un joven tranquilo, trabajador y sin conflictos conocidos.
Al finalizar la entrevista con Metro Ecuador, dejó un mensaje directo para su hijo:
“Mijo, que estamos esperando en casa, que tenemos tu comida que te gusta, que tenemos tu cuarto arreglado, y ya quiero que quiero que dejes por el momento de trabajar y quiero que estudies. Yo te dije que por el momento no te quería ver trabajando, yo te quería ver estudiando, pero como usted ya tomó la decisión, porque es un chico mayor de edad, cuando yo le dejé que vuelva solo, siempre me va a contar con mi apoyo mientras yo tenga vida”.— Johny Arboleda, papá de Pedro.
